Como cada septiembre, llega vuelta al cole, tan deseada por los padres y no tanto por los niños. Aunque muchos peques prefieren seguir de vacaciones, casi todos disfrutan con el reencuentro con sus compañeros, que se convierte en un momento lleno de alegría y emoción. Mochilas, libros, uniformes, calzado… esta época es una locura de preparativos.

Quizá una de las citas más importantes e ineludibles en estos días es una visita al odontólogo, que revisará que todo está bien en sus bocas y pondrá remedio en caso necesario. Y es que los cambios de hábitos en verano pueden pasar factura y qué mejor momento que éste para visitar al dentista antes de que empiece la vorágine de clases extraescolares, exámenes, estudios, deporte… y toda la actividad que conlleva la vuelta a la rutina. El dentista revisará que no se haya producido caries, que no existan problemas de encías y vigilará el crecimiento y posición de los dientes para corregir defectos o irregularidades a través de la ortodoncia infantil.

Y hablando de la vuelta a la rutina, os recordamos algunos consejos y trucos para cuidar la salud bucodental de los más pequeños en la época escolar.

  • Cepillo nuevo. Éste es un buen momento para comprar un nuevo cepillo de dientes, incluso, si el niño tiene alrededor de 8 años, se puede optar ya por comprarle uno eléctrico, siempre que el cabezal esté adaptado para su edad. ¡Seguro que le hace ilusión y le motiva a cepillarse! Incluso se les puede enseñar a usar la seda dental.

  • La pasta dentífrica. A la hora de elegir una pasta, hay muchas en el mercado con diferentes colores y sabores adaptados a los gustos de los niños. Eso sí, siempre con flúor, una sustancia indispensable para la salud bucodental, como ya os contamos en un post anterior. Ahora bien, recordad que aunque estos dentífricos sean más apetecibles, es importante que no se traguen la paste de dientes.

  • Cepillarse los dientes después de cada comida. Siempre insistimos con esto, pero es que es lo ideal. Por ello, si es posible, es mejor que el niño desayune en casa porque esto le permitirá cepillarse los dientes después del desayuno. Y si los niños comen en el cole, es recomendable que lleven un cepillo para cepillarse  después de comer.

  • Dulces, los justos. En los postres, los niños adoran los dulces, pero todos sabemos no son lo mejor para su salud general, ni para la bucodental en particular. Es mejor eludir bebidas y alimentos azucarados y optar por fruta fresca.

  • Recreo y merienda. Mejor un bocata evitando el pan de molde, ya que éste se adhiere en mayor medida a las piezas dentales y es más difícil eliminarlo con la saliva de la masticación.

  • Chuches sin azúcar. Como siempre, debemos controlar el consumo de chicles y caramelos o por lo menos mentalizar a los niños de que son mejores los que no contienen azúcar. Ellos lo entenderán seguro, ¡son listos!
  • El cepillado más importante del día. Y por último, después de cenar SIEMPRE hay que cepillarse los dientes y evitar que los niños ingieran alguna comida o bebida que no sea agua antes de irse a la cama. Si lo hacen, mejor que se cepillen otra vez.

Ahora que os hemos recordado algunas pistas para cuidar salud bucodental de los más pequeños, recordad que son válidas también para los adultos y que en esto no hay secretos: hábitos correctos y visitar al dentista con regularidad son la clave.