Empecemos por definir bien qué son las encías retraídas. Se trata de una afección bucodental que conlleva una progresiva pérdida del tejido de soporte dentario y que lleva a poner al descubierto la raíz del diente, el paso previo incluso a una posible pérdida de la pieza dental.  

¿Cuáles son las causas de las encías retraídas?

Los motivos son diversos. Algunos no las causan por sí mismos, pero sí pueden generar problemas que, si no se tratan, tengan como desenlace una retracción de encías. Os enumeramos los más comunes:

  • Acumulación de placa bacteriana. Como hemos hablado ya en otras ocasiones, la acumulación de placa  puede provocar enfermedades como la gingivitis (inflamación de la encía alrededor del diente) y periodontitis, también denominada comúnmente “piorrea”.
  • Un cepillado de dientes demasiado agresivo o la utilización de cepillos con excesiva dureza, puede conllevar sangrado y una paulatina pérdida de la encía.
  • Traumatismos. En ocasiones los golpes en la boca causados por accidentes, o incluso por la práctica de algunos deportes, también pueden provocar la retracción de las encías.

Además, también existen factores de riesgo. Por ejemplo, las enfermedades que afectan al sistema inmunológico (como la diabetes o el SIDA), la edad, el estrés, el tabaco, o la propia genética, hacen que aumente la probabilidad de padecer la una retracción de encías.

Prevención y tratamiento para luchar contra las encías retraídas

Como siempre decimos en este blog, la mejor forma de prevenir cualquier enfermedad bucodental es mantener unos hábitos correctos de higiene dental. Pero también hay soluciones para los casos más avanzados. 

Lo primero que hay que hacer, antes de recurrir a algún tipo de tratamiento quirúrgico, es eliminar la causa que provoca la retracción. Por ejemplo, si nuestra retracción está causada por un cepillado demasiado agresivo, deberemos corregir este hábito para restablecer la salud de las encías.

Pero en bastantes ocasiones, lo anterior no es suficiente y debemos someternos a técnicas quirúrgicas que consisten en el injerto de tejido blando en nuestras encías para recuperarlas, tanto desde el punto de vista de la salud como del estético. Como siempre, cuando acudáis a vuestra clínica dental, el especialista hará un análisis detallado de vuestro problema, os dará pautas para cuidar vuestras encías y, si es necesario, elegirá el mejor tratamiento quirúrgico para vuestro caso.