El mal aliento es molesto y desagradable, tanto para la persona que lo padece como para las relaciones sociales, ya que puede ser un hándicap que afecta a la hora de entablar un diálogo cara a cara con otros, con un notable impacto en la autoestima de quien lo sufre. Y más allá de esto, es importante recalcar que la halitosis, como ya hemos tratado con anterioridad en nuestro blog es síntoma y efecto de enfermedades bucodentales, como las caries o la periodontitis. Por ello, es fundamental controlar el mal aliento, no dejarlo pasar y buscar soluciones. 

¿Qué es la halitosis?

Vamos a iniciar nuestro repaso por este problema definiendo bien qué es la halitosis o mal aliento. El término halitosis, que proviene etimológicamente de la combinación del latín halitus ("aliento") y el sufijo del griego antiguo -σις (-sis), que indica proceso, se refiere al conjunto de olores desagradables que se producen en la boca, ya sea de manera puntual o permanente. 

El mal aliento se desencadena a raíz de la presencia de bacterias en la boca y en la superficie de la lengua. Estas bacterias se descomponen, produciendo compuestos volátiles sulfurados (CVS), que desprenden un olor fétido y molesto. 

Hablamos de un problema muy extendido y común entre la población. Según un informe publicado por la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA), el 30% de la población adulta padece halitosis.  A pesar de ello, es llamativo apuntar que muchas de las personas que lo presentan no son conscientes, debido a la adaptación de su sentido del olfato.

¿Cuáles son las causas de la halitosis?

Veamos ahora cuales son las causas que provocan la halitosis. Son muchos los motivos que pueden dar lugar al mal aliento aunque, en términos generales, podemos englobarlos en dos vertientes en función de su origen: la halitosis intraoral, la que se produce en la propia boca, o la halitosis de procedencia extraoral, aquella que proviene de otras partes del cuerpo como el estómago o el aparato respiratorio. 

En la mayoría de los casos, en torno a un 90%, la halitosis tiene un origen intraoral en base a estas posibles causas:

  • Una mala higiene bucodental

Quizá una de las causas más repetidas en el origen de los problemas bucodentales, pero es que es fundamental. En este caso, el no tener rigor con el cepillado conlleva la proliferación de bacterias en nuestra boca y en nuestra lengua, cuya descomposición ya os mencionábamos supone la aparición de olores desagradables. 

  • Las caries dentales

Las caries dentales no sólo conllevan dolor e incluso una posible pérdida de las piezas dentales, sino que también provocan efectos colaterales como el mal aliento.

  • Gingivitis y periodontitis

 Estas afecciones bucodentales que inflaman las encías también desencadenan mal sabor de boca y halitosis. 

  • Escasez de hidratación y sequedad.

La sequedad de la boca o xerostomía también es causa de halitosis, como consecuencia de una falta de hidratación adecuada si no hemos bebido suficiente agua. 

  • El estrés.

Cuando nos enfrentamos a situaciones de estrés, es habitual que notemos mayor sequedad en la boca al desactivarse la salivación, lo que también desembocar en mal aliento. 

  • El tabaco

Ya os hemos contado en entradas previas cómo afecta el tabaco a tu boca. Y el mal aliento es una de los efectos de fumar, ya que las sustancias del cigarrillo (nicotina y alquitrán, entre otros), se adhieren a la mucosa de la boca, de la lengua y de los dientes, con su consiguiente olor desagradable. 

Repasemos ahora el resto de causas fuera de la boca, las que denominamos extraorales. 

  • Causas respiratorias.

Problemas que afectan al aparato respiratorio como la sinusitis, los pólipos nasales, la laringitis o la bronquitis pueden conllevar mal aliento. 

  • Origen gastrointestinal y metabólico.

La alimentación y los procesos digestivos también pueden dar lugar a halitosis.  Hay comidas que durante la digestión forman vapores con mal olor como el ajo, la cebolla, el brócoli, los pepinillos, las coles de Bruselas, el café o el alcohol. 

  • Distintas enfermedades:

También enfermedades como la hepatitis o la diabetes son causa de mal olor bucal. 

  • Los medicamentos.

La ingesta de algunos fármacos producen alteraciones en el aliento, como pueden ser los antidepresivos.

¿Qué tratamientos existen para evitar el mal aliento?

Una vez  analizados los distintos causantes del mal aliento, vamos a destacar las principales soluciones para tratarlo y acabar con él. De esta manera, ampliando los consejos para prevenir la halitosis que ya apuntábamos en el blog con anterioridad, ponemos de relieve los siguientes tratamientos:

  • Reforzar la higiene bucodental

Obvio y necesario. Nada como reforzar nuestros hábitos de higiene bucodental, con un estricto cepillado diario, no sólo de las piezas dentales sino también de la lengua, donde también se acumulan bacterias. También es recomendable el uso de hilo dental para retirar las partículas de comida acumuladas en los espacios interdentales.  Podemos completarlo con enjuagues bucales, pero con moderación, ya que un uso excesivo puede producir un efector contraproducente. 

  • Controlar los hábitos alimenticios

Otra de las soluciones es evitar en la medida de lo posible aquellos alimentos más proclives al mal aliento que mencionábamos antes, y dotar de mayor presencia a nuestra dieta de fruta y verdura.

  • Ni alcohol ni tabaco

Ambos aspectos son perjudiciales para nuestra salud y causan mal aliento. Dejar de fumar y controlar la ingesta de alcohol son soluciones eficaces. 

  • Beber suficiente agua

La hidratación ayudará a acabar con la sequedad y la falta de salivación, y con ello frenaremos el mal aliento producido por esta circunstancia. 

  • Revisiones periódicas en tu dentista

No nos cansamos de decirlo. Acudir periódicamente  al dentista es fundamental para prevenir y detectar posibles problemas. El mal aliento puede ser el origen de afecciones más graves y es clave la perspectiva de especialistas como los que contamos en las clínicas Dentix. 

  • Limpiezas dentales y compuestos antimicrobianos

Para tratar la halitosis se pueden realizar limpiezas dentales profesionales a manos de odontólogos expertos para acabar con la placa bacteriana, así como utilizar compuestos antimicrobianos como la Clorhexidina, el Cloruro de cetilpiridinio y el Lactato de zinc. 

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