La ortodoncia, definida por la Sociedad Española de Ortodoncia (SEdO) como especialidad odontológica que estudia, previene y corrige las alteraciones del desarrollo, las formas de las arcadas dentarias y la posición de los maxilares, con el ­fin de restablecer el equilibrio morfológico y funcional de la boca y de la cara, mejorando también la estética facial, se ha convertido en tratamiento muy popular no sólo en la infancia, sino que cada vez es más habitual en adultos.

“Hace 20 años el 90% de las personas que llevaban algún tipo de aparato de ortodoncia eran niños, actualmente el porcentaje de pacientes maduros que se ponen brackets es similar al de niños”, explica Isabel Castaño, directora médica de Dentix.

Se trata, tal como afirma la Asociación Americana de Ortodoncia, de una mejora palpable que no sólo se ve reflejada en la salud, sino también en la autoestima y en las relaciones personales, algo que influye en la confianza en uno mismo.

Aunque no existen límites en la edad a la hora de usar ortodoncia y que, como dicen muchos, más vale tarde que nunca, lo cierto es que una boca que necesita de estos tratamientos no es una boca completamente sana y cuanto antes se corrijan sus problemas, antes se alcanzarán los beneficios que esto supone para la salud bucodental.

Vamos a repasar algunos de los beneficios de la ortodoncia:

1.    Sonrisa bonita y estética.

2.    Mayor facilidad en la higiene diaria ya que, podremos acceder a todos las zonas de la boca con menor esfuerzo. Con dientes incorrectos la retención de alimentos es frecuente y molesta, lo cual obliga a una higiene minuciosa y laboriosa.

3.    Mayor efectividad de los mecanismos naturales de auto limpieza, pues cuando los dientes están bien alineados reciben por igual y con la misma intensidad el contacto y masajes de los labios mejillas y lengua, encargados de ejercerla.

4.    Menor desgaste y deterioro de las piezas dentales. Si los ejes dentarios tienen la posición correcta, trabajaran de forma idónea sufriendo un desgaste mínimo y una efectividad máxima.

Y, como decíamos antes, los ortodoncistas, o especialistas en ortodoncia, aplican diferentes métodos para alcanzar todos estos beneficios. Aquí te destacamos dos ejemplos básicos en función del tipo de fuerza que se aplique:

1.    Ortodoncia removible. Emplea materiales sujetos a las piezas dentarias, pero se puede quitar el propio paciente para su limpieza. Son conocidos como placas y destacan por su utilidad para la expansión de los maxilares y para la corrección de mordidas cruzadas y apiñamiento leve. También sirven para movimientos dentarios muy especí­ficos.

2.    Ortodoncia fija. Es la más más usada y la única que, debidamente utilizada, puede realizar todo tipo de movimientos de las piezas dentales. Utiliza elementos adheridos a los dientes. Estos pueden ser metálicos, transparentes, de zafiro, linguales…

En algunos casos los pacientes pueden necesitar de los dos tipos, bien combinados a la vez, bien uno tras otro. Pero, como siempre, si crees que puedes necesitar algún tipo de ortodoncia, no dudes en consultarle a tu ortodoncista en t