Aunque ya os hemos hablado en nuestro blog en varias ocasiones sobre este tratamiento, resaltando todos los aspectos que debes conocer sobre la ortodoncia o mediante una serie de sugerencias con  consejos de higiene bucodental durante la ortodoncia,  hoy nos queremos centrar en el proceso de colocación de brackets en los más pequeños, mostrando los principales detalles que giran en torno a la ortodoncia infantil. 

En primer lugar, es necesario apuntar que en la ortodoncia en niños existe un momento que supone un punto de inflexión: se trata de la sustitución de los dientes temporales o dentición decidua, lo que conocemos comúnmente como dientes de leche. Este momento marca un antes y un después en la dentadura, y define también el tipo de ortodoncia que se utiliza para corregir los dientes torcidos del niño. 

Una ortodoncia diferente antes y después de la caída de los dientes de leche

De forma previa a la caída de los dientes de leche, se recomiendan tratamientos de ortodoncia preventiva o interceptiva para prevenir o interceptar el desarrollo de maloclusiones futuras. Generalmente se trata de sistemas no fijos, que se pueden quitar y poner en cualquier momento. Para su fabricación, habitualmente se utilizan materiales acrílicos,  que se sujetan por medio de pequeños ganchos metálicos a los molares. El principal objetivo de esta ortodoncia removible es el de corregir hábitos o problemas de tamaño y/o posición de los huesos maxilares.

El tiempo de uso marca los resultados obtenidos por los aparatos removibles, es decir, mientras más horas se lleve puesto, la corrección se realiza de una manera más rápida y efectiva. Al menos, debería usarse durante toda la noche y durante algunas horas del día. 

En una fase posterior, cuando se ha completado la erupción de los dientes definitivos, podemos utilizar sistemas de  ortodoncia fija o brackets. En este caso, los aparatos van cementados a los dientes y no se mueven. Existen diferentes tipos de aparatos fijos pero los más utilizados son los brackets de diferentes tipologías como metálicos o estéticos. Los brackets metálicos, aunque no destacan por su estética, permiten una mejor higiene y se  pueden utilizar con gomas de colores, algo que suele suponer un  atractivo para los más pequeños.

También existen unos aparatos más estéticos, como los brackets de cerámica y de zafiro de los que ya os hemos hablado en entradas anteriores del blog, pero no suelen ser una opción frecuente para ortodoncia infantil.

Primera visita al ortodoncista a los 6 años

¿A qué edad debe hacer un niño entonces su primera visita al dentista experto en ortodoncia? Desde Dentix recomendamos que esta primera revisión se realice alrededor de los 6 años de edad, con el comienzo de la erupción de los primeros molares definitivos, un momento crítico en el que se pueden detectar problemas óseos o funcionales que podrían impedir un correcto desarrollo y una correcta erupción de los dientes definitivos.

La importancia de realizar este tipo de revisiones a una edad tan temprana radica en el hecho de que durante la infancia la estructura ósea es más maleable por el crecimiento y algunas maloclusiones son más fáciles de corregir. A una edad más avanzada también habrá soluciones, pero de mayor complejidad y que probablemente requieran más tiempo. Así que, sin duda, lo mejor es controlar y reconducir cualquier problema dental desde pequeños.