Caries, esa palabra, tan temida por pequeños y mayores, que nadie quiere escuchar que padece; una de las afecciones bucodentales más comunes entre los españoles, que consiste en la destrucción de los tejidos de los dientes provocada por los ácidos que libera la placa bacteriana. Y es que son muchas las bacterias que viven en nuestras bocas y que al degradar los restos de alimentos que se quedan en los dientes, producen ácidos que desmineralizan los dientes, pudiendo llegar a disolver su esmalte.

Una vez producido el daño en el esmalte, la caries evoluciona hacia el interior del diente a través de la dentina, en ocasiones, llegando a dañar hasta la pulpa. Así, si el proceso no se detiene, puede suponer la destrucción del diente.

Este deterioro de los dientes está determinado por muchos factores, os los contamos:

1.    Morfología de los dientes. La probabilidad de tener caries o de que éstas sean mayores o menores depende de la  morfología, composición, disposición, textura y maduración del esmalte de los dientes de cada individuo.

2.    La saliva. Posee un papel fundamental en la higiene bucodental ya que ayuda a mantener la boca limpia y con un menor número de bacterias. Así, la disminución de la saliva o del pH de ésta puede favorecer la aparición de las caries.

3.    La dieta. Desempeña un importantísimo papel en el desarrollo de caries. La ingesta de determinados hidratos de carbono, especialmente los que poseen un alto contenido de azúcares como los refrescos, la bollería o los pasteles, acelera la acción bacteriana.  Además, la alta frecuencia en la alimentación, es decir, el comer entre horas, también influye en la aparición de caries puesto que se reduce el tiempo de remineralización del esmalte.

4.    Higiene. No nos cansamos de insistir en la importancia que tiene la higiene en la salud bucodental. De este modo, la falta de cepillado dental, el uso de dentífricos inadecuados o la ausencia del hilo dental, provocaría que las bacterias que dañan el esmalte permaneciesen en los dientes, favoreciendo así la aparición de caries.

5.    Tiempo. El tiempo de exposición a los ácidos producidos por las bacterias es sustancial. Así, dejar que transcurra demasiado tiempo entre las ingestas de comida y el cepillado, aumenta el riesgo de caries.

6.    Genética. Por supuesto la herencia y predisposición genética es otro factor a tener cuenta.

Sean cual sean las causas que la provoquen, el tratamiento de la caries dental es fundamental para tener una boca sana. Por ello, insistimos en la importancia de acudir a las revisiones semestrales para que el dentista pueda diagnosticarlas y tratarlas a tiempo. Recordad que además en Dentix estas revisiones no tienen coste.

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