Muchos pueden pensar que es prematuro, pues no es hasta los 3 años cuando los niños tienen su dentadura de leche completa. Sin embargo, según la encuesta Nacional de Salud Oral en Preescolares avalada científicamente por la Sociedad Española de Epidemiología y Salud Pública Oral, el 17% de estos niños ya tienen caries a esta edad. Para evitar este problema cada vez más común, desde Dentix apostamos una vez más por la prevención, que en esta ocasión pasa por hacer la primera visita al odontólogo durante los primeros 12 meses de vida.

En esta primera toma de contacto, el dentista examinará con suavidad los dientes y encías del niño para corroborar que todo se desarrolla con total normalidad. También comprobará que no hay problemas de mordida o que no se han desarrollado las llamadas “caries del biberón”. Es en este momento cuando se inicia el historial bucodental del paciente primerizo.

Sin temores, es una nueva aventura

Aunque aún son muy pequeños, a esta edad los niños ya son conscientes de muchas cosas, por lo que es fundamental que en este primer contacto se empiece a forjar una relación de confianza con el odontólogo que hará más fácil evitar la aparición del famoso miedo a los dentistas.

En este sentido, el papel de los padres es muy significativo, ya que sobre ellos recae la labor de explicar al niño que gracias a estas visitas evitan futuros problemas en la boca y, lo que es más importante, jamás hay que asociar la visita al dentista con una consecuencia negativa derivada de la falta de cuidados o higiene bucodental.

Desde Dentix hacemos hincapié en la necesidad de continuar con revisiones periódicas tras esta primera visita, con el objetivo de mantener el control de la salud bucodental del infante y conseguir asociar su paso por la consulta con una práctica habitual positiva.